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Imagen: lanacion.com

Bienestar, Salud

"¿Qué tan sana es tu relación con el descanso?"

Cynthia Guevara

17 de Mayo de 2021

Nuestra sociedad nos ha enseñado que debemos sacarle el mayor provecho a nuestro día al "poder con todo" y que a pesar de haber terminado nuestras labores debemos de seguir siendo “productivos”; sin embargo, esto debe cambiar.

Byung-Chul filósofo surcoreano en su libro, La sociedad del cansancio nos habla de que en nuestro siglo surge una nueva sociedad de rendimiento donde la violencia se basa en la autoexplotación del sujeto.

Bajo esta modalidad actuamos como empresarios de nosotros mismos donde la hiperproducción, el hiper rendimiento y la hipercomunicación nos llevan a un exceso de actividad generando así en nosotros una violencia indolora expresada por el agotamiento, la fatiga, y la asfixia del exceso.

La guerra continua de rendir hasta el máximo, del poder con todo nos lleva al límite de violentarnos a nosotros mismos y cuando no cumplimos con los estándares de producción nos sentimos fracasados, perdedores y hasta vienen a nosotros pensamientos como “No soy bueno en lo que hago, soy un fracasado” “Mis padres a mi edad ya tenían casa propia” “Estoy estudiando pero podría empezar a trabajar y generar dinero, experiencia etc.”.

De esta manera, la sociedad del rendimiento crea sujetos ansiosos, deprimidos, estresados, con dispersión de la atención o desarrollan síndromes como el del burn out (estado de agotamiento mental, emocional y físico que se presenta como resultado de exigencias laborales).

Imagen: creativemarket.com


La sociedad nos impone sutilmente metas a las cuales debemos de llegar y somos nosotros mismos quienes nos exigimos constantemente para llegar a lo establecido; y es de esta misma manera pero conscientemente donde debemos de dejar de priorizar el estar activos y empezar a priorizar nuestro estado mental, empezar a permitirnos no poder con todo, analizar cómo y qué tal es nuestra relación con el descanso, es decir, evaluarse si vienen sentimientos de culpa o fracaso al tomarse un descanso.

Al vivir en esta realidad, en lo que podemos trabajar es en disfrutar nuestro tiempo de descanso sin sentir culpa o sin estar pensando qué es lo que podrías estar haciendo en ese momento. Porque sí, está bien desconectarnos y perdernos contemplando el amanecer, de pasar tiempo de calidad con nuestros animales de compañía o simplemente disfrutar de una comida sin recibir o atender llamadas del trabajo.

También conseguir atender con nuestros cinco sentidos lo que se está haciendo en ese momento (sea descanso o trabajo), enfocando nuestra atención en un solo estímulo sin que nuestra mente se disperse en lo siguiente que se debe de realizar nos ayudará a contemplar y disfrutar el camino hacia nuestras metas.

Finalmente en nuestra realidad donde vivimos de prisa, ocupados y estresados debemos de aprender a reconectar, de profundizar en uno mismo, de ver un poco más hacia nosotros y menos hacia lo externo.

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