Procrastinación/ Ilustración de DataArt

Bienestar

"¿Cómo evitar procrastinar?"

Mariel Cruz

23 de Julio de 2021

¿Dejas todo para después? La procrastinación puede ser una desventaja para nosotros mismos y para nuestra productividad.

Todas y todas alguna vez hemos dejado algo para después, sin embargo procrastinar puede convertirse en un hábito y en una desventaja en nuestra productividad.

Según el psicólogo Tim Pychyl, la procrastinación no es un problema de tiempo, sino una dificultad para afrontar las emociones que nos generan displacer. Sucede que cuando realizamos alguna actividad se produce una sensación, la cual genera placer o displacer. Procrastinamos cuando sabemos que la actividad que realizaremos será displacentera, y entonces optamos por realizar alguna otra de menor importancia que nos genere placer inmediato o satisfacción. En cuanto a las causas de la procrastinación estas pueden provenir del miedo o inseguridad por asumir responsabilidades, así mismo, las creencias irracionales, el perfeccionismo, miedo al fracaso y la ansiedad son otros factores por lo cuales procrastinamos.

Al igual que con otras actividades, la procrastinación tiene un impacto en nuestra salud mental, ya que se pueden generar sentimientos de angustia y ansiedad, frustración, enojo y estrés.

Procrastinación/ Ilustración de Freepik


La procrastinación se puede ver manifestada de las siguientes formas:

- Evasión: Se evita una actividad por miedo al fracaso.
- Activación: Se pospone una actividad hasta el punto en donde si o si se tiene que realizar.
- Indecisión: Se invierte el tiempo pensando en la mejor forma para llevar a cabo la actividad, sin embargo esta no se realiza.
Ahora bien, ¿Cómo puedo dejar de procrastinar?
- Establece objetivos: Define tus objetivos a corto y largo plazo. No hace falta hablar de años, puedes establecer objetivos de días a semanas.
- Planifica tu día: Ordena tus actividades un día antes, puedes hacer un “check list” y ordenarlas según su importancia.
- Divide tus actividades: Concéntrate en pequeñas tareas y no solo en la global.
- Evita distracciones: Identifica cuales son las actividades que hacen que te distraigas, por ejemplo: celular, televisión, redes sociales, ir por comida, dar una vuelta, etc.
- Establece límites: Cuando una distracción no dependa de ti, por ejemplo una llamada basta con aclarar que en ese momento no puedes atenderla.
- Identifica tus habilidades: Puedes modificar la manera en la que llevas a cabo tus tareas. Tal vez eres una persona más visual o por las mañanas eres más productivo.
- Optimiza: Puedes contribuir a que la actividad sea menos displacentera por ejemplo, escuchar música a un volumen adecuado, darte pequeños descansos, acomodar o decorar tu espacio de trabajo, etc.


Recuerda que llevar a cabo una correcta gestión de nuestras emociones puede ayudar a que el ciclo de la procrastinación finalice.